¿Quieres saber por qué se produce el hipo? Te explicamos

Contenido
  1. ¿Por qué se produce el hipo?
  2. ¿Cómo detener el hipo?
  3. Tipos de hipo

El hipo sucede cuando los músculos inspiratorios se contraen involuntariamente causando una entrada de aire brusca e intermitente al organismo; aunque no es una enfermedad crónica, su presencia prolongada puede causar alguna afecciones graves sobre el organismo.


Otro término para referirse al hipo es singulto, aunque su uso no es tan común. Detectar su aparición es relativamente fácil ya que su sonido y síntoma es bastante evidente. Cada vez que se contraen los músculos del diafragma involuntariamente, se genera la entrada de aire o inspiración brusca, lo que causa un sonido fuerte, y una forma de espasmo al respirar. Los músculos del diafragma se encuentran en la base de los pulmones, y de este modo quien padezca de hipo, sentirá una contracción de toda la zona que puede llegar a causar dolor, dependiendo de la intensidad con la que se genere.


El hipo no tiene una duración determinada, pueden ser unos minutos, y en algunos pacientes puede prolongarse por semanas, no hay distingo de edad ni está asociado con alguna otra condición médica. Se presenta con frecuencia en bebes recién nacidos, y durante su proceso de aprendizaje y control de la respiración, la acción de deglutir y expulsión de gases.

¿Por qué se produce el hipo?

Los músculos del diafragma deben descender para que los pulmones puedan llenarse de aire, y al expulsarlo se elevan dentro del organismo para facilitar el proceso; el hipo se origina cuando hay una alteración de este ciclo y el diafragma desciende o se eleva antes de tiempo. Nunca ha sido una condición que cause especial

atención en quien la padezca, a menos que se presente por un tiempo prolongado.


Aunque el hipo se produce de forma espontánea y sobrevenida, tiene algunas causas específicas:


  • Tener alguna condición que afecte directamente a los nervios cercanos al diafragma.
  • Comer en cantidades grandes o de forma acelerada.
  • Al ingerir grandes cantidades de alcohol se altera el diafragma y se produce hipo.
  • Luego de alguna intervención quirúrgica abdominal suelen presentarse episodios de hipo.
  • Ingerir alimentos irritantes como los condimentos y picantes.

¿Cómo detener el hipo?

Como podemos detener el hipo cuando es producido por causas convencionales.


  • Consumir abundante agua para regularizar la actividad del diafragma.
  • Ingerir una cucharada de azúcar completa.
  • Tomar zumo de limón puro o vinagre también puede funcionar.
  • Sostener la respiración por unos segundos, para luego exhalar lentamente, si no funciona debe repetir el proceso hasta lograr la disminución del hipo.
  • Beber agua inclinando el cuerpo hacia adelante.
  • Estornudar y toser.

Estas soluciones planteadas han sido probadas por años y todas son de uso común, es decir, sin haber acudido a un médico. Pero ¿qué pasa cuando el hipo es persistente y requiere de una consulta y prescripción profesional?. Algunas soluciones pueden ser:


  • Estimulación con una sonda gástrica de las paredes de la garganta.
  • Dilatar el esófago.
  • Uso de electrodos en la base del cuello para lograr la estimulación del nervio fénico y regularizar la actividad del diafragma.

Tipos de hipo

Están tipificados al menos 4 tipos de hipo, clasificados según su intensidad y duración.


El primero de ellos es el hipo agudo, aunque su nombre parece delicado, resulta el tipo más común de todos, es autolimitado y de corta duración, no requiere ningún tratamiento y suele desaparecer en algunos minutos.


El hipo persistente es el segundo, y su característica es que puede durar desde 48 horas hasta 30 días. Luego se produce el hipo intratable, que es cuando su duración excede los dos meses y ya se ha puesto en control con un médico especialista. Y por último, el hipo inestable, que aparece de repente pero con una frecuencia recurrente.

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