La apendicitis: causas, síntomas y tratamientos

Contenido
  1. Causas de la apendicitis
  2. Síntomas de la apendicitis
  3. Tratamiento para la apendicitis
  4. ¿Qué hacer para prevenirla?

La apendicitis en una enfermedad que se produce en el intestino y se trata de la inflamación del apéndice cecal, producto de una obstrucción inducida mayormente por materia fecal; otros agentes pueden ocasionarla, aunque son menos frecuentes. Aunque no se ha logrado demostrar la causa precisa en cada caso, existe una clasificación que pudiera servir como orientación.


El apéndice no es un agente útil dentro del organismo, pues forma parte de intestino grueso sin cumplir una función específica; se encuentra al inicio del mencionado intestino, y su aspecto es alargado, rosado y en forma de lombriz. La apendicitis se produce cuando este órgano de inflama y causa un dolor instantáneo, repentino y muy fuerte.


Aunque no se ha relacionado con alguna otra enfermedad, y no tiene carácter congénito o hereditario, se presenta con mayor frecuencia en varones de 10 a 30 años, aunque no se haya encontrado una relación directa con el sistema endocrino o sistema de glándulas de secreción interna.


Al producirse la inflamación, el dolor y los primeros síntomas, el cuadro evoluciona con mayor velocidad, la materia fecal se descompone y el órgano puede necrosarse, dañando todo el tejido propio y asociado, alcanzando el nivel de peritonitis, lo que puede poner en un considerable riesgo la vida del paciente.

Causas de la apendicitis

Algunas de las causas más frecuentes que pueden producir una apendicitis, y la eventual extracción de este órgano son:


1. Parasitosis: La acumulación y el crecimiento desmedido de parásitos en las vías digestivas y el intestino pueden ocasionar la inflamación del apéndice.


2. Hiperplasia de folículos linfoides: Cuando un microbio infecta los folículos linfoides apendiculares, estos se inflaman, obstruyendo los conductos y causando fuerte dolor; es la causa más común de la apendicitis y ocurre con mayor frecuenta en pacientes menores de 30 años.


3. Residuos de alimentos: Algunos alimentos suelen quedar atrapados en los conductos intestinales, ocasionando la obstrucción; específicamente las semillas u otros agentes difíciles de digerir pueden ser más peligrosos. También puede ocurrir con algún agente extraño no biológico.


4. Estreñimiento: Cuando existen problemas digestivos y se ingieren alimentos astringentes en exceso, como la manzana verde o el atún natural, la materia fecal no fluye de forma adecuada, pudiendo alojarse en el apéndice y obstruyéndolo de inmediato; esta materia comenzará a descomponerse y causará una infección en la zona, lo que sumado a la obstrucción dará como resultado una apendicitis.


5. Tumores: Cuando existe la presencia de algún tumor en el sistema digestivo, específicamente en el intestino, y su crecimiento obstruye los conductos del apéndice, se tendrá que someter al paciente a una intervención para extraer ambos agentes, tanto el tumor como el apéndice intestinal.

Síntomas de la apendicitis

Como ésta afecta principalmente al sistema digestivo, los síntomas iniciales son las náuseas, vómitos, dolor en la parte alta del abdomen y también en la región umbilical. El dolor es muy similar a un cólico, sin descanso, un dolor sostenido.


Según avanza el cuadro, el dolor será más localizado, sobre todo en la parte baja y derecha del abdomen, llamada fosa ilíaca; en algunos casos también se produce fiebre si la causa es una infección; ya en este punto el diagnóstico debería ser bastante preciso y proceder con la intervención quirúrgica.

Tratamiento para la apendicitis

El tratamiento para curar la apendicitis es únicamente quirúrgico, se debe extraer todo el tejido inflamado y lo que haya causado la inflamación; con los avances de la tecnología se ha logrado que esta cirugía sea lo menos invasiva posible con la ayuda de la laparoscopia, que consiste en hacer dos pequeñas incisiones en el abdomen para introducir una lámpara y cámara, y un brazo mecánico para cortar y retirar el apéndice. Si la operación no tiene complicaciones la recuperación es sumamente rápida.


Otra técnica utilizada es la paparotomía, en la cual se hace una incisión más grande y se retira el apéndice manualmente, esta técnica deja una cicatriz evidente a la altura del abdomen sobre la ingle y el post-operatorio es más lento. Cuando el cuadro se ha complicado con una peritonitis, además de retirar el apéndice, se procede con un lavado en la cavidad abdominal y una profilaxis antibiótica intravenosa.

¿Qué hacer para prevenirla?

Algunos hábitos que pueden disminuir el riesgo de padecer apendicitis es alimentarse sanamente, evitar el estreñimiento comiendo grandes cantidades de fibra, tomando medicamentos para eliminar parásitos cada 6 meses y, sobre todo, acudir al médico apenas se sienta alguna molestia en la región abdominal para que pueda ser atendida a tiempo.

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